jueves, 11 de enero de 2018

A cada #POSTRE… su #VINO

Al pensar en maridar comidas y vinos, la mayoría de personas imagina jugosos cortes de carne, exquisitos pescados y mariscos o exóticos quesos, no obstante, son pocos lo que se detienen a pensar en combinar la acidez de un buen vino con un platillo dulce.



A lo mejor esto se debe a que muchos temen encontrar un sabor amargo o poco agradable al paladar a la hora de armonizar los dulces con los vinos.

Lo cierto es que pocos manjares saben más deliciosos que combinar la acidez de un rico vino con algo dulce, el contraste y el equilibrio resultante de dicha mezcla, en la mayoría de las ocasiones, suele ser fabulosa.
Los profesionales del mundo enológico aseguran que para lograr armonía entre los vinos y las recetas dulces no tenemos que ser expertos, basta con seguir ciertas reglas y recomendaciones y asumirlas como valores.
Tomar en cuenta. La clave de cualquier buen maridaje reside en que el vino escogido debe resaltar las características de los platos.
En el caso de combinar vinos con postres, cabe tener en cuenta la cantidad de azúcar del vino, su grado de acidez y su intensidad en relación al postre, para que los sabores se complementen.
De seguro te preguntarás cómo lograrlo. Por eso, aquí te ofrecemos algunos tips:
1- Coordinación de colores y aromas. Se debe poner atención especial a los colores y aromas tanto del vino como del postre a degustar, pues ambos tendrán que ir de la mano con la finalidad de obtener una perfecta degustación.
2- Sabores. Estos deben ir compensados a la hora de mezclar vinos con postres. Es así como los dulces cargados de gran intensidad de sabores y colores requerirán de vinos intensos para que armonicen de manera adecuada.
3- Grado de acidez. Este también es un factor importante, puesto que los vinos de acidez elevada suelen maridar bien con postres entre cuyos ingredientes figuren frutas con una acidez natural que combine con el vino.
Tradición. Aunque en los países de América es poco común maridar vinos y dulces, en otras naciones, principalmente de Europa, se tiene la costumbre de que al final de la cena, a la vez que se saborean los dulces, se deguste un buen vino.

Durante este espacio de tiempo, que suele ser bastante largo, se disfruta de la sobremesa, con todos los participantes compartiendo de forma relajada.
¿Con cualquier postre? Los vinos, sean tintos o secos, pueden maridar con cualquier tipo de postres, pero es preferible acompañarlos de los que son elaborados a base de chocolate -blanco o negro-, frutas naturales, helados y cremas.

Elizabeth Martínez

Fuente: hoy.com.do
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...