viernes, 10 de noviembre de 2017

La #CERVEZA, una buena opción para hidratarse tras el ejercicio

La Universidad Isabel I organizó la jornada ‘Nutrición y estilo de vida del deportista’

El consumo moderado de cerveza entre los deportistas aficionados y de alto nivel centró la jornada ‘Nutrición y estilo de vida del deportista’, que organizó la Universidad Isabel I en colaboración con el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS). En este sentido, el profesor Manuel Castillo Garzón, catedrático de Fisiología Médica en la Universidad de Granada razonó en su ponencia ‘El papel de la hidratación en el rendimiento deportivo’ si tomar una cerveza después de hacer deporte es una práctica ‘válida’. La respuesta es sí y es que «la cerveza ingerida en dosis moderadas por personas adultas tras realizar ejercicio físico, especialmente con elevadas temperaturas y abundante transpiración, puede suponer una eficaz bebida rehidratante».

Alumnos de la Universidad Isabel I atienden a los ponentes en la jornada celebrada ayer. - ISRAEL L. MURILLO

Para llegar a este conclusión el doctor desarrolló una investigación a través de un estudio en el que «se deshidrató a varios sujetos hasta casi perder unos 4 kilos de peso, haciéndoles correr durante una hora a una temperatura de 40 grados». Tras el esfuerzo, «a algunos se les proporcionó agua y a otros cerveza- 660 ml- y tras el análisis de más de 150 parámetros vimos que el consumo moderado de cerveza no tiene efectos negativos en la rehidratación, de hecho permite recuperar la pérdida hídrica en la misma medida que lo hace el agua».

En este mismo sentido, el ex baloncestista y médico Antonio Corbalán abordó la importancia de prestar atención al denominado entrenamiento invisible, es decir, «a los hábitos que definen el tipo de vida que llevamos cuando no estamos entrenando». A raíz de la investigación desarrollada por el doctor Castillo, Corbalán se planteó «cómo compensar la pérdida de energía del entrenamiento durante el día con el descanso, la nutrición y la hidratación» y si «hay grandes diferencias en el consumo de diversas bebidas».

Para desarrollar el estudio, «tomamos una muestra de 150 deportistas profesionales, 150 deportistas aficionados y 150 personas con trabajos diversos». Los resultados arrojaron que «el 30% de los encuestados consumía algún tipo de bebida alcohólica, mayoritariamente cerveza», comentó y añadió que «el consumo se desarrollaba durante las tres horas posteriores al entrenamiento». El estudio concluía que «el deportista cuando elige qué beber, al margen de la hidratación involuntaria que es la asociada al esfuerzo, se basa en criterios palatales, de educación y sociales y, en una gran mayoría de los casos, elige la cerveza cuyo efecto depresor sobre la hormona antidiurética es mucho menor al contener una baja cantidad de alcohol».

Por su parte, el doctor Jesús Bernardo García, especialista en nutrición, miembro de la Comisión de Nutrición del Comité Olímpico español y encargado de la alimentación de las selecciones españolas masculina y femenina de hockey sobre patines explicó que «tomando cerveza sin alcohol, los deportistas se rehidratan igual que con agua, obviamente sin un abuso» y añadía que «tomarse una cerveza le sirve al deportista para socializar después de los campeonatos, ya que muchos pasan todo el año concentrados». De hecho, «la cerveza sin alcohol es muy similar a una bebida isotónica en cuanto a la composición».

Una correcta hidratación es clave después de la actividad deportiva. «Tan malo es no hidratarse como hacerlo en exceso, beber por encima de nuestras necesidades puede dar problemas de salud», apuntó Castillo. Hay que beber «lo que el cuerpo necesita» y para saber qué cantidad ingerir «solo es necesario pesarse antes y después de la actividad deportiva y la diferencia de peso más el 20% es el líquido que debemos tomar».

En el aspecto nutricional, el doctor Bernardo García apuntó que «el ejercicio sin una buena alimentación está incompleto». Sin embargo, «cada persona es un caso concreto porque cada uno tiene una constitución y unas necesidades, no se puede generalizar hablando de qué alimentos son mejores o peores».

Formación demandada


Las formaciones relacionadas con el deporte y la salud gozan de gran éxito en la Isabel I. «Los grados en Ciencias de la Actividad Física y del Deportes y en Nutrición Humana y Dietética suman 2.000 alumnos, mientras que el Curso de Técnico Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas cuenta con un centenar, el máximo de plazas», explicó Olaia Abadía, vicerrectora de Ordenación Académica.

V. MARTÍN
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...