lunes, 27 de noviembre de 2017

Hoy Cocinas Tú: Quenelles de calabacín y queso con salsa de yogur al hinojo ¡Ahora dinero! #RECETA

Estas quenelles de calabacín y queso son una especie de croquetas que se hornean, resultando un plato nutritivo y ligero que se puede acompañar con una refrescante salsa de yogur al hinojo. Toma nota de la receta paso a paso.

Estamos seguros de que les va a gustar probar las Quenelles de calabacín y queso con salsa de yogur al hinojo que comparte en nuestra sección Hoy Cocinas tú Pilar, autora del blog Les receptes que m’agraden (Las recetas que me gustan). Son una especie de croquetas que se hacen con pocos ingredientes, todos accesibles y además pudiendo hacerse una versión baja en calorías y en grasas.



Las Quenelles de calabacín y queso pueden ser un buen aperitivo para una comida con amigos o familia, y también pueden servirse como entrante, es una forma de comer verdura que encantará a niños y a mayores. Seguro que esta idea servirá para hacer sus variantes de croquetas o quenelles de verduras, no dejen de compartirlas con nosotros. De momento os dejamos con la receta paso a paso de Pilar.


Ingredientes


2 calabacines medianos, 1 cebolla pequeña rallada, 1 ajo picado, 100 gramos de queso rallado (puede ser bajo en grasas), 50 gramos de pan rallado, 1 huevo, sal, pimienta negra recién molida.

Salsa de yogur al hinojo


125 gramos de yogur griego, 1 manojo de hinojo fresco, un chorro de zumo de limón, 1 ajo, sal al gusto.

Elaboración


Lo primero que tenemos que hacer es preparar las verduras. Pelamos y rallamos la cebolla y el ajo, y limpiamos los calabacines, les quitamos los extremos y los rallamos con un rallador de agujeros gruesos.
Puede ser que los calabacines al rallarse suelten mucha agua, los mejores para preparar estas quenelles de calabacín y queso son los de tamaño mediano, oscuros, firmes y muy frescos, serán los que menos agua sacarán al rallarlos, de todos modos siempre es aconsejable escurrir los calabacines rallados para eliminar el exceso de agua.
Una vez que tenemos a punto todos los ingredientes los mezclamos en un bol lo suficientemente amplio como para trabajar cómodamente. El pan rallado y el huevo también se mezclan con los resto de ingredientes. Las quenelles de calabacín y queso no van rebozadas ni fritas sino asadas en el horno, y el pan rallado lo que hará será absorber el exceso de líquido de la cebolla y del calabacín al asarse y, junto con el huevo, amalgamar la mezcla.
Seguidamente formamos nuestras quenelles con esta mezcla, para ello cogemos una porción de masa con una cuchara sopera, luego la pasamos a otra cuchara sopera y otra vez a la primera, de esta forma habremos conseguido formar una especie de croqueta ovalada de tres caras, una preciosa quenelle. Es muy fácil, a la segunda que hagas te saldrán perfectas.
Colocamos nuestras quenelles de calabacín y queso en una bandeja de horno forrada de papel de hornear o con una lámina de Teflon® antiadherente, y las asamos en el horno precalentado a 200º C.
Tardarán en cocerse unos 17 minutos, aunque cada horno es diferente, así que vigila que no se te quemen. En este caso además dependerá del tamaño de las quenelles, si las has hecho muy grandes tardarán más en hacerse por dentro. En cuanto veas que están tostaditas por fuera ya las tendrás a punto.

Salsa de yogur griego al hinojo


Pelamos y picamos el ajo, lavamos y picamos el hinojo y lo mezclamos con el yogur griego, la sal y un chorrito de zumo de limón, mezclamos y probamos para ver si hay que rectificar de algún ingrediente y ya está lista.
Emplatado

Sirve las quenelles de calabacín horneadas en los platos de servicio, acompañadas de un poco de salsa de yogur e hinojo a un lado para mojar.

Pilar
Les receptes que m’agraden

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