lunes, 17 de abril de 2017

¿De cuántas formas eres capaz de cocinar un huevo?

Siete maneras de sacar partido a un básico de la despensa internacional para disfrutarlo en diferentes cocciones.

El huevo, además de ser un alimento muy completo y rico en nutrientes, es uno de los productos más versátiles de la despensa, pues se puede cocinar de muchas formas y con decenas de ingredientes distintos, haciéndolo el protagonista del plato o un delicioso acompañante que dará el toque de color y sabor para conseguir un plato de diez. Sin embargo, no todo el mundo conoce las posibilidades de este básico de la cocina mediterránea, y lo cocina siempre de la misma manera.



Y tú, ¿de cuántas formas eres capaz de cocinar un huevo?

Huevos duros, la guarnición perfecta


Cocinar este producto duro es una de las técnicas más recurrentes en la cocina, pues puede acompañar infinitud platos, desde una ensalada hasta un salmorejo. Para que quede perfeto (y la yema no adquiera una tonalidad verduzca) hay que controlar muy bien el tiempo una vez se introduce el huevo con cáscara en una cazuela con agua hirviendo y una pizca de sal. Entre diez y doce minutos a máxima potencia suele ser el tiempo que tarden en hacerse a la perfección.

Huevos pasados por agua, receta de las abuelas


Esta deliciosa receta que debe consumirse justo después de cocinarse (el huevo está semilíquido y no debe perder calor), ha formado parte de la infancia de muchos, pues era habitual que las madres y las abuelas la sirvieran a la hora de la cena acompañada de un currusquito de pan duro para untar. Prepararla es cuestión de minutos, pues hay que sumergir el huevo con cáscara en agua hirviendo con sal durante tres minutos y ¡listo!

Huevos 'mollets', cuestión de tiempo


Esta receta está a caballo entre las dos anteriores: hay que cocer el huevo con cáscara en agua con sal durante cinco minutos; para saber que ha quedado perfecto la clara debe estar cuajada y la yema totalmente líquida. Estos huevos son perfectos para acompañar unas verduritas al vapor.

Huevos al plato, una delicia para los más pequeños


Haciendo uso de unas cazuelitas aptas para hornear bien pintadas de mantequilla, cascamos el huevo bien salpimentado y lo acompañamos de taquitos de jamón, queso rallado o verduritas picadas. Controlar el tiempo cuidadosamente para que no se tueste ningún ingrediente más de lo preciso. Una deliciosa y rápida forma de disfrutar de este producto.

Huevos poché, precisión y elegancia


Esta precisa receta ha cobrado importancia desde que los programas de cocina ocupan el 'prime time' de la televisión española, y es que para conseguir hacerlos correctamente hace falta ser muy preciso y medir bien el tiempo. Será necesario contar con una cazuela de agua y vinagre hirviendo donde pondremos el huevo sin cáscara y con la yema sin romper; con ayuda de una espumadera hay que conseguir que la clara rodee el sabroso centro del huevo, para que por fuera esté cuajado y por dentro líquido. Una vez listo, sumergir en un bol de agua fría para que suelte la baba.

Huevos fritos, la cena perfecta


Fácil, sencillo y sabroso, así es el popular huevo frito: una receta que encanta a mayores y pequeños. Para hacerla, hace falta una sartén con aceite muy caliente donde echaremos el huevo con la yema intacta y bien saladita. Hay que destacar que el tiempo en el fuego es cuestión de gustos, pues hay quien prefiere los bordes blancos y quien disfruta cuanto más dorados y churruscados están.

Tortilla, icono de la cocina española


Ni que decir tiene que el manejo de la tortilla en España está más que extendido, y que solo hay que batir bien el huevo y salarlo y echarlo a una sartén pintada de aceite de oliva bien caliente para conseguir un resultado perfecto. Además, al huevo se pueden añadir todos los ingredientes que se quiera, incluso un chorrito de leche para que ayude a que la tortilla sea más esponjosa.


Fuente: Heraldo.es
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