sábado, 23 de julio de 2016

Cocineros de Instagram: ¿son más famosos que los de la tele?

Con una mano en el iPhone y otra en el cuchillo, lograron conquistar a cientos de miles de seguidores y formaron su propio sindicato. La contracara de los grandes chefs mediáticos.
Pablo Massey tiene 20 años de experiencia como cocinero, arrancó con Francis Mallmann, estudió en Europa, tuvo restaurantes en Capital y en Zona Norte, viajó por el mundo, condujo programas de televisión y forma parte de Acelga, el consorcio de cocineros más poderoso de la Argentina. En Instagram tiene casi 50 mil seguidores y cada foto que sube a esa red social, la preferida de los amantes de la comida, cosecha unos 500 likes. 


Víctor Manuel García es venezolano y vive en Buenos Aires. Hasta hace un año no lo conocía nadie. De hecho, es probable que poca gente lo conozca bajo ese nombre y sí por su alter ego en las redes: El Gordo Cocina. ¿Te suena? En Instagram @elgordococina tiene más de 150 mil seguidores tres veces más que Massey y sube a un ritmo de 1000 por día. Cada imagen que publica trepa fácilmente a los 2500 likes y a veces consigue hasta 7000. Las marcas quieren que esté en sus eventos y se vuelven locas por sponsorearlo. Jamás estudió cocina.

De un lado, los cocineros de carrera, que comenzaron pelando papas mientras un maestro los disciplinaba en el rigor de la alta cocina. Del otro, cocineros aficionados que entendieron cómo comunicar, generaron una comunidad y llegaron a la gente: se ganaron su corazón. ¿Cuáles son más mediáticos hoy? ¿Quiénes tienen más alcance popular?

LA MENTIRA DE LA TELE


Sucedió el último verano en un festival gastronómico en la costa. En varios puestos había chefs de primera línea, con décadas de carrera y medallas conseguidas en el exterior. Pero el stand que más público convocaba era el de una pastelera veinteañera que se hizo conocida a partir de las fotos de sus vistosas tortas repletas de golosinas que comenzó a postear en Instagram, como una Maru Botana del siglo XXI.

“La gente se cansó de la mentira de la tele, quiere cosas reales, accesibles, donde sucedan macanas”, opina ella, Tefi Russo, creadora de Inutilísimas (@inutilisimas) y referente de esta ola de cocineros que se popularizaron a través de las redes y hacen un culto a la cocina simple, replicable por el común de la gente que trabaja todo el día y llega a su casa cansada.

Russo, como El Gordo Cocina, tampoco pasó por la academia. No se quemó las manos en un restaurante ni se le acalambraron las piernas por estar parada hasta la madrugada en una cocina de dos por dos. Es más bien una cocinera de su casa, que aprendió recetas de su madre y de su abuela. Pero de alguna manera entendió su tiempo y hoy, sin ser profesional, vive de la cocina e incluso está escribiendo un libro que publicará a fin de año.

“Las redes sociales cambiaron las reglas del juego, abrieron las oportunidades para más gente. Yo estoy haciendo un libro y no soy chef. Hace unos años los elegidos para hacer un libro de cocina era solo unos pocos”, dice Russo quien en su bio se describe como “cocinera, escritora, fotógrafa, estilista culinaria…o nada de eso. Básicamente una caradura”.


ACELGA VS. CHORIZO


A Russo, que al cierre de esta edición tenía 150 mil seguidores en Instagram, se le ocurrió convocar el año pasado a los cocineros que estaban en su misma onda. Y así como existe Acelga ella conformó Chorizo. “Los cocineros grosos son Acelga, nosotros no somos grosos, pero somos populares. También nos reímos un poco de nosotros mismos y decimos que nos llamamos Chorizo porque somos ‘ladris’ gastronómicos”, dice con el desparpajo que la caracteriza.

Si se sumaran los seguidores de todos los foodstars que forman parte de Chorizo el número superaría rápidamente el millón: están los chicos de Locos x el Asado (@locosxelasado), que tienen 121 mil seguidores. Y Felicitas Pizarro (@felipizarro), quien se hizo conocida después de ganar un concurso de Jamie Oliver en Internet. Y también la actriz y “cocinera en proceso Sofía Pachano (@sofipachano, con más de 67 mil seguidores), la pastelera estrella Valentina Ramallo (más de 110 mil en @valuramallo) o la blogger de cocina saludable Mama Sana (@mamasanablog). En total son unos quince. Muchos de ellos fueron contratados para filmar videos de cocina para el sitio Tastemade y entre sus planes también está armar una feria al estilo de Masticar. Para cuando leas esta nota, todos ellos tendrán varios miles de seguidores más que los mencionados: sus cuentas crecen de manera exponencial.

DE PICAR CEBOLLA A PONER EMOJIS


¿Qué ve la gente en ellos que no encuentra en los cocineros tradicionales? Valentín Grimaldi (@cookgrimaldi), también miembro de Chorizo, tiene una teoría: “Creo que valoran la cercanía, el contacto directo. Muchas veces los astros gastronómicos no tienen el tiempo de responder, de arrobar, de poner aunque sea un corazoncito, un emoticón”. Grimaldi viene de una familia de cocineros y se dedicaba fundamentalmente al foodstyling antes de incursionar en Instagram en 2015. Comenzó subiendo fotos de platos de comida hasta que Tefi Russo le sugirió que también incluyera la receta. Desde entonces, su cuenta explotó y en menos de un año llegó a los casi 80 mil seguidores. Cuando tocó los 20 mil le comenzaron a llegar propuestas de marcas. Sube tres o cuatro fotos por día e intenta responder todas las consultas.

Grimaldi es de familia de cocineros (su hermano es Joaquín, pastelero del Four Seasons) y tal vez por eso entiende el recelo que la generación de cocineros instagrameros puede generar en algunos. “Pensá que los cocineros tradicionales arrancaron cuando ni siquiera existía Internet, empezaron picando cebolla. Y hoy ven a esta nueva generación…es difícil”.

Una nueva generación que suma seguidores sin parar y ocupa espacios de trabajo que antes eran de ellos. “Creo que no les copa mucho que personas que no cocinan profesionalmente, tengan éxito. Pero es la democratización de la información, la gente está conectada, busca otras cosas”, dice Víctor, de El Gordo Cocina.

“Esta es la nueva generación. La gran diferencia con los cocineros de Acelga es la parte comunicacional. Hay un cambio de paradigma entre la cocina gourmet y la cocina más simple, la que puede hacer cualquiera”, dice Luciano “Laucha” Luchetti, de Locosxelasado.

COCINA SIMPLE 


Justamente, apelar a recetas sencillas es una de las razones del éxito de los cocineros de Instagram. Cómo preparar un pan de choclo, unas empanadas de espinaca, unos chipá o unos huevos revueltos cremosos son algunas de las preparaciones que se pueden encontrar en el Instagram de El Gordo Cocina. “Intento que sea una receta sencilla, ATP. El mensaje siempre es ‘cociná y comé mejor’”. Y agrega: “Todos los días recibo fotos de personas que me muestran que hicieron mi receta”.

“Creo que logré que la gente común cocine”, coincide Tefi Russo, quien puede subir unas milanesas a la napolitana, un budín de pan o unos pochoclos caseros de caramelo.

Por esa llegada que tienen a la gente, son cada vez más las marcas que buscan vincularse con ellos. “Generan más empatía que otro tipo de chefs, manejan otro tono y son como amigos de los usuarios explica Francisco Bagioli, Jefe de Marketing de marca Oliovita. No es lo mismo que El Gordo Cocina o Valentín Grimaldi usen nuestro aceite para una receta a que lo haga Fernando Trocca porque hay más distancia entre lo que pueden hacer Trocca y lo que puede hacer la gente”. Desde fines del año pasado Oliovita inició una relación con los instagramers que incluye darles productos, capacitarlos en aceite de oliva e invitarlos a catas y clases".

Atma es otra de las marcas que puso el radar en este grupo. “Entendimos que el movimiento foodie estaba sucediendo principalmente en Instagram así que decidimos empezar a trabajar con sus influencers. Elegimos cocineros en tendencia de crecimiento en lugar de chefs consolidados”, afirman desde la empresa que hoy trabaja junto a Feli Pizarro, Tefi Russo, El Gordo Cocina y Gabriel Colacioppo (@gabojuano) para co-producir contenidos para fechas especiales como el comienzo de clases o el Día de la Mujer.

Si de un lado está el prestigio, estos cocineros con celular prefieren transitar la vereda de la popularidad. Ser “chorizos” y gustarle a todos en lugar de “acelgas” y quedar abandonados en el plato.


5 TIPS BÁSICOS PARA CONVERTIRSE EN UN COCINERO INSTAGRAMER 


Si eres un cocinero aficionado, tienes un Smartphone con buena cámara y piensas que tus platos podrían gustarle a los demás, tomá nota de estos consejos: tal vez mañana tus seguidores se cuenten de a miles.
1) Encuentra un tono: simpático, cálido o humorístico, pero que te defina. Y mantenlo a través del tiempo.
2) Elige recetas simples y rápidas de hacer.
3) Presta atención a la estética: Instagram es una red visual, las fotos tienen que estar bien iluminadas y la comida tiene que verse tentadora.
4) Ten constancia: hay que subir fotos todos los días, entre tres y cuatro.
5) Elige para publicar los horarios cercanos a la comida: antes del almuerzo, de la merienda y de la cena. 

Por Cecilia Boullosa
Ilustración: Celeste Rodríguez

Fuente: PlanetaJoy
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...